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Estudio propio · 20 de agosto de 2026

Casi la mitad de los hoteles de la costa no pueden recibir una reserva en su propia web

Analizamos las webs de 50 establecimientos en Calafell, Sitges, Vilanova i la Geltrú, Sant Pere de Ribes, Malgrat de Mar y Barcelona. En 23 de ellas no hay forma de cerrar una reserva sin llamar, escribir un correo o salir a un portal. Y cada reserva que pasa por un portal se lleva entre un 15 % y un 20 % en comisión.

46 %
sin motor de reserva propio
48 %
sin ninguna analítica
30 %
con un problema real en móvil

Cómo lo hemos medido

El método, antes que los resultados

Partimos de los establecimientos con web propia localizados en OpenStreetMap en la zona del Garraf, el Baix Penedès y alrededores. De cada uno analizamos la página de inicio tal y como la ve cualquier visitante: sin acceder a nada privado, sin pedir permiso y sin usar datos que no sean públicos.

Sobre cada web comprobamos si declara adaptación a móvil, si está maquetada a un ancho fijo, si sirve por HTTPS, si tiene alguna herramienta de analítica, si se detecta un motor de reserva y si aparecen marcas técnicas de diseño antiguo.

Dos webs quedaron fuera del recuento por no responder o devolver una página de verificación. No entran en el denominador: incluirlas habría inflado todos los porcentajes.

Resultados

Qué encontramos en las 50 webs

Cada dato va acompañado de lo que significa y de lo que cuesta, porque un porcentaje sin consecuencia no sirve para decidir nada.

46 %

23 de 50

No tienen motor de reserva detectable en su propia web

La web enseña el hotel, pero para reservar hay que llamar, escribir un correo o salir a un portal. No hay forma de cerrar la reserva ahí mismo.

Cada reserva que se va a un portal deja entre un 15 % y un 20 % de comisión por el camino. En un hotel que factura 400.000 € al año en alojamiento, desplazar solo el 10 % de las reservas al canal directo son unos 6.000-8.000 € que se quedan en casa.

48 %

24 de 50

No tienen ninguna analítica instalada

Nadie sabe cuánta gente entra, desde dónde llega ni en qué punto se va. Las decisiones sobre la web se toman por intuición.

No es un coste directo, es lo que impide corregir todo lo demás. Sin medir, no se puede saber si un cambio ha funcionado.

28 %

14 de 50

No tienen ni motor de reserva ni analítica

Más de uno de cada cuatro paga comisión por cada reserva y además no tiene ni idea de cuántos visitantes está perdiendo por el camino.

Es la peor combinación posible: se paga el peaje y no se ve el tráfico. Aquí es donde hay más margen de mejora con menos esfuerzo.

30 %

15 de 50

Tienen un problema real en móvil

O no declaran adaptación a pantallas pequeñas, o están maquetadas a un ancho fijo pensado para un monitor. En un teléfono obligan a hacer zoom y a desplazar en horizontal.

La mayoría de la gente busca alojamiento desde el móvil, muchas veces ya de viaje. Si hay que pellizcar la pantalla para leer los precios, se vuelve al portal.

66 %

33 de 50

Tienen alguna señal clara de diseño anticuado

Maquetación de ancho fijo, CSS sin flexbox ni grid, tipografía por defecto del sistema, versiones de Bootstrap de hace más de una década o restos de Flash.

Un hotel se elige en buena parte por la impresión de las fotos y del sitio. Una web que se ve de 2011 hace dudar de si el hotel también.

54 %

27 de 50

Tienen al menos un fallo grave

Falta el título de la página, no hay ningún encabezado, no se puede contactar sin salir de la web, o el certificado y las cabeceras de seguridad no están bien.

Los fallos de título y encabezado se pagan en visibilidad en Google. Los de contacto se pagan directamente en reservas.

La cuenta

Por qué el motor de reserva es lo primero

De todo lo anterior, esto es lo único que se puede calcular en euros.

Un hotel de 24 habitaciones con una ocupación media razonable factura del orden de 400.000 € al año solo en alojamiento. Si la mayor parte de esas reservas entra por portales, la comisión se lleva entre 60.000 y 80.000 € anuales.

No se trata de dejar los portales: son un escaparate que funciona. Se trata de que quien ya ha decidido —el que vuelve, el que te ha visto y busca tu nombre— pueda reservar directamente sin fricción.

Desplazar solo el 10 % de las reservas al canal directo son entre 6.000 y 8.000 € al año que se quedan en casa. Eso es lo que suele costar rehacer la web entera, una sola vez.

Honestidad

Qué no dicen estos datos

  • «Sin motor de reserva detectable» no siempre significa que no lo haya: algunos motores se cargan por JavaScript o dentro de un iframe y no se pueden identificar desde fuera. La cifra real de hoteles sin motor propio es igual o menor que la publicada.
  • La primera versión de este estudio, publicada el 19 de agosto, daba un 62 % en ese mismo dato. Nuestro detector solo reconocía media docena de motores y contaba como «sin motor» a ocho hoteles que sí lo tenían. Al ampliar la lista, la cifra bajó al 46 %. Lo dejamos escrito porque un estudio que corrige en silencio no merece que nadie se fíe del siguiente.
  • Se analiza solo la página de inicio. Es lo que ve la mayoría de visitantes, pero un hotel puede tener resuelto en una página interior algo que aquí figura como ausente.
  • La muestra son 50 establecimientos con web propia localizados en OpenStreetMap. No es una muestra aleatoria del sector ni pretende serlo: es un retrato de una zona concreta en una fecha concreta.
  • Dos webs quedaron fuera del recuento por no responder o devolver una página de verificación. Meterlas en el denominador habría inflado los porcentajes.

No publicamos el nombre de ningún establecimiento. Los datos están en agregado a propósito: el objetivo es retratar una situación del sector, no poner en evidencia a negocios concretos.

¿Y tu web en qué grupo está?

Aplicamos el mismo análisis a tu web y te enviamos el informe en 48 horas. Gratis, sin acceso a nada tuyo y sin llamadas comerciales.

¿Quieres los datos en bruto o citar el estudio? Escríbenos a hola@consult-it.es.